por Artemio López

En su intento de continuar desgastando la figura de Cristina Kirchner y cambiar el clima social y político muy adverso a sus intereses, la opo de medios y los político por ellos editorializados, han transformado un simple memorandum de entendimiento en poco menos que la garantía de impunidad de una causa que como la del atentado a la estaba literalmente clausurada, entre otras cosas por las internas indisimulables que atraviesan a la dirigencia de la colectividad judía en sus distintos estamentos.

La de mayor visibilidad mediática de las facciones de la dirigencia judía la encabeza Sergio Bergman, miembro muy activo del partido político cuyo jefe incorporó a su administración en rol principalísimo de Jefe de la Policía Metropolitana a Jorge Alberto ” El Fino” Palacio procesado por la causa AMIA, “por considerarlo partícipe necesario del delito de encubrimiento, autor penalmente responsable del delito de abuso de autoridad y autor del delito de violación de medios de prueba”, que en sus nuevas funciones de funcionario del gobierno porteño que gestiona el partido que integra el Rabino Bergman, montó un centro de escuchas ilegales al que el Gobierno de la Ciudad brindo cobertura operativa y legal , centro de espionaje fuera de la ley que entre otras tareas, intervenía teléfonos de ciudadanos estratégicamente vinculados a la causa AMIA.

Por este motivo está procesado y el cachafaz Rabino Bergman, integrante del partido que lidera el procesado Jefe de Gobierno por darle cobertura operativa y legal a las escuchas , sigue sin embargo encabezando la resistencia al memorandum de entendimiento en nombre de los intereses supremos de las víctimas del atentado a la mutual israelita. No va a andar, se viene otro fracaso de la opo y van…

De los fundamentos del procesamiento a por dar cobertura legal a la intervención de teléfonos relacionados con los episodios de la AMIA :

“Con respecto a la intervención al teléfono de Sergio Burstein, la información con la que contaba Burstein, quien como ya se expuso, mantendría -a través del teléfono que le fuera intervenido- conversaciones con el Fiscal de la causa en la que se investigaba al Jefe de la Policía porteña, convertía a la víctima de la intrusión en el eslabón más débil para tener acceso a la información que podía complicar no sólo a Palacios, sino también comprometer el proyecto más trascendente del gobierno de Macri.”

“Sobre su participación en la asociación ilícita, la mayor demostración de la voluntad de integrar el acuerdo criminal se centra en el hecho de que Macri intentó montar la estructura ilegal, dentro del régimen gubernamental del que era Jefe. Es decir, intentó darle un viso de legalidad a la empresa ilícita conformada, entre otros, por el nombrado Palacios, a quien adjudicara la Jefatura policial local, y Ciro James.”

“Es decir, mientras que el rol de Palacios ha sido la procura de los números telefónicos a intervenir y el control posterior del producto de aquellas intervenciones ilegítimas, y James resultó ser el nexo entre la estructura local con aquella conformada al efecto en la Ciudad de Posadas, Macri tuvo a su cargo darle un cariz de legalidad al arreglo criminal y ello lo logró al incorporar a las filas del Gobierno del que era Jefe, a los miembros de la asociación ilícita que actuaban en el medio local.”