El triciclo eléctrico desarrollado por los investigadores platenses viajó a comienzos de diciembre por la Ruta 2 hacia Mar del Plata. Fue el primer viaje de larga distancia y una prueba fundamental para evaluar su rendimiento y autonomía.

Se trata del primer vehículo de América latina que funciona íntegramente con baterías de litio, un mineral que constituye una fuente de energía limpia y que puede convertirse en una alternativa energética para .

El flamante vehículo desarrolla una velocidad promedio de 35 kilómetros por hora. El desafío del viaje era unir La Plata con Mar del Plata sin necesidad de recargar las baterías. A pesar de que la lluvia lo obligó a hacer una parada forzosa, pudo continuar su marcha hasta llegar a destino. De todos modos, el vehículo debió hacer el viaje bajo condiciones extremas, en determinado tramos, algo que lo puso a prueba con resultados positivos.

Basados en el concepto de vehículo ecológico, en los países más avanzados del mundo ya circulan prototipos con estas características. Ahora, la UNLP encabeza diferentes proyectos para lograr validar la utilización del litio como fuente de energía limpia y alternativa a los combustibles fósiles en nuestro país. “Nuestra primera meta es poder imponer la idea de que el litio puede transformarse en un futuro muy cercano en una alternativa energética para la Argentina”, explicó a Argentina Investiga Guillermo Garaventta, uno de los responsables del proyecto.

El triciclo eléctrico tiene dos motores de tracción en las ruedas traseras y un pack de baterías de litio (con celdas chinas) que fueron desarrolladas en los laboratorios del INIFTA. En tanto, los caños de la estructura del prototipo pertenecieron a un helicóptero, y el material del chasis a un avión. La batería consta de 19 pilas de litio de 5 kilowatts-hora, cuyo costo ascendió a 2.500 dólares. El vehículo puede desarrollar una velocidad de más de 60 kilómetros y tiene una autonomía de entre 250 y más de 300 kilómetros.

La batería se carga enchufándola a un tomacorriente convencional a la red de 220 voltios. Al enchufarlo, toda la corriente que saca de la red se convierte en electricidad almacenada. En cinco horas tendría la recarga suficiente para unos 60 u 80 kilómetros, según cómo se lo use.

Garaventta explicó que “la principal ventaja de este tipo de vehículos es que funcionan con limpias, que no contaminan el medio como sí ocurre con los combustibles fósiles; así contribuyen a evitar el calentamiento global al reducir las emisiones de gases. Además, las baterías de litio duran cinco veces más que las de plomo y son reciclables”.

Otra de las grandes ventajas de la utilización de baterías de ion-litio es que se trata de una fuente de energía mucho más barata que cualquier combustible. De hecho, el consumo del triciclo en proceso de carga es el equivalente al de lamparitas de 200 watts; esto insume un costo no superior a los 500 pesos por año.

El decano de la facultad de Ingeniería y miembro del proyecto, Marcos Actis, indicó que “para nosotros es muy importante poner a rodar vehículos eléctricos en el país como un puntapié inicial para avanzar hacia el desarrollo y producción local de celdas de litio”. Además adelantó que “el triciclo ya está. Ahora estamos trabajando en el desarrollo de un auto eléctrico y ya tenemos varios bocetos”.

El viaje de larga distancia hacia Mar del Plata permitió comprobar en la práctica la autonomía que ofrecen las baterías de litio. Más allá de su valor científico, este ensayo tendrá además una enorme importancia ya que ayuda a imponer la idea de que el litio puede transformarse en un futuro muy cercano en una alternativa energética para la Argentina.

Los investigadores indicaron que Argentina, junto con Bolivia y Chile, cuenta con las mayores reservas de litio del mundo. El químico Arnaldo Visintín, investigador del Conicet en el INIFTA y miembro del proyecto, aseguró que “nuestro país tiene una oportunidad única para darle valor agregado a este mineral; tranquilamente se podrían fabricar aquí baterías de litio para su uso en equipos inalámbricos como celulares, fuentes de potencia, o como almacenador de energía asociado con fuentes de energías alternativas (solar, eólica e hidráulica)”.

El triciclo eléctrico impulsado por baterías de litio es un desarrollo conjunto del que participan el Instituto de Investigaciones Fisicoquímicas Teóricas y Aplicadas (INIFTA) de la Facultad de Ciencias Exactas (UNLP-Conicet); la Unidad de Investigación y Desarrollo- Grupo de Ensayos Mecánicos Aplicados (GEMA), de la Facultad de Ingeniería; y la Comisión de Investigaciones Científicas de la provincia de Buenos Aires. El prototipo se desarrolló a partir del financiamiento obtenido en el marco del programa Proyectos de innovación y transferencia en áreas prioritarias (PIT-AP), que la UNLP impulsa desde 2010.

Ahora van por el auto

A fines de 2011, los investigadores desarrollaron y pusieron a rodar por las calles de la ciudad la primera motocicleta alimentada con baterías de litio. Ahora, con la puesta en marcha del triciclo, los especialistas redoblan la apuesta y van por el automóvil.

Al respecto, Garaventta anticipó que “estamos manejando los primeros bocetos: es un vehículo de cuatro plazas, sin baúl -porque es para el traslado de personas-, y de rango domiciliario. La idea es crear 10 prototipos para optimizar el modelo. De ese total podrían salir dos versiones: una de bajo costo y otra de alta gama”.

“Pero para eso hay que convencer al staff político que invierta en el desarrollo de un vehículo eléctrico, teniendo en cuenta las condiciones favorables que tiene el país, como uno de los productores de litio más importantes de América latina”, agregó.

Garaventta aseguró además que “fabricando estos vehículos, la Argentina sería competitiva a nivel mundial, porque hoy en día lo más caro del auto eléctrico es la batería; y los únicos que las fabrican son países de Europa y Estados Unidos”. El proyecto de Garaventta y Actis apunta a mucho más. “Si a eso le sumamos la mano de obra que generaría esto en otros sectores -como la industria del neumático, de llantas, y amortiguadores-, estaríamos generando trabajo de calidad. La idea es intentar reactivar la generación de autopartes nacionales”, concluyó el ingeniero.

La importancia del litio

El litio es un mineral liviano que presenta múltiples aplicaciones en las industrias energética, química y petroquímica. De los diez millones de toneladas métricas de reservas de litio que -se estima- existen en el planeta, cerca de nueve están ubicadas en América latina. De hecho, en las salinas de Argentina, Bolivia y Chile se concentra el 85% de las reservas mundiales del mineral y, por ello, la región ya es conocida como la “Arabia Saudita del litio”.

Nuestro país se especializa en la obtención de carbonato y cloruro de litio, extracción que se hace en las salmueras de Jujuy, Salta y Catamarca. Pero también existen depósitos de este mineral en las provincias de Córdoba, San Luis y Catamarca. En la actualidad Argentina exporta litio a Estados Unidos, Inglaterra, Alemania, China, Rusia, Japón y Holanda. El litio se encuentra en muchos de los objetos que usamos en nuestra vida cotidiana: desde pilas y baterías de celular hasta cerámicas, cristales, lubricantes y ciertos medicamentos.