Las dos que a diario cumplen el servicio de de pasajeros entre Paraná y , Etacer–Flechabus y Fluviales–Ersa, ya no podrán viajar con pasajeros parados dentro de sus unidades.

A raíz de la medida implementada por la Comisión Nacional de Regulación del Transporte (CNRT), ninguna unidad podrá transportar más de 45 pasajeros. Actualmente, en horarios pico, llevan entre 60 y 70 personas, muchas de las cuales van paradas en el pasillo de la unidad. Esta situación podrá ser denunciada por los usuarios en la Oficina 34 de la Terminal de Paraná que es donde funciona la CNRT. Allí deberán completar un formulario para que el organismo de control tome la medidas correspondientes.

La decisión fue adoptada por la delegación de la Comisión Nacional de Regulación del Transporte (CNRT) el 10 de abril, y comunicada a las dos firmas. Tanto Etacer como Fluviales están encuadradas como líneas urbanas interprovinciales de media distancia por autopista.

El artículo 104º del decreto Nº 1395 del año 1998 sanciona “el exceso del número máximo de pasajeros que soporta la capacidad de carga y las características técnicas y de diseño del vehículo”, aunque esa medida no se venía cumpliendo y por eso era una postal común ver en horarios pico a los con más pasajeros de los permitidos.

Una irregularidad de ese tipo, dice la normativa, puede ser sancionada con una multa de un valor equivalente a los 2.000 y hasta los 10.000 boletos mínimos.

El texto de la resolución, firmada el abogado técnico de la CNRT en Entre Ríos, Miguel Suárez, dice que conforme a “directivas impartidas por la superioridad, a partir de la notificación de la presente, la prestación de los servicios se deberá realizar con la totalidad de los pasajeros sentados”.
Y que de no actuar de ese modo, “el personal de fiscalización de la delegación procederá a paralizar el servicio hasta tanto se cumpla con la normativa vigente, labrándose el acta correspondiente”.

Según dijeron en la CNRT, sólo había inspectores trabajando en las dos cabeceras, las terminales de ómnibus de Paraná y de Santa Fe, aunque no en las paradas intermedias.

El servicio interurbano fue creciendo a partir de la década de 1970, cuando dejaron de operar las lanchas que unían las dos capitales y el Túnel Subfluvial comenzó a tener protagonismo. Según estimaciones hechas en 2012 por fuentes oficiales, se calcula que a diario unas 7.500 personas viajan entre Paraná y Santa Fe, en días laborales, de lunes a viernes.

Ese flujo de pasajeros es absorbido por las dos empresas que monopolizan el servicio, Fluviales, del grupo Ersa, y Etacer, del grupo Deruder Hermanos, propietario del holding Flechabus.

El subdirector de Transporte de Entre Ríos, Juan Carlos Mosqueda, recibió con beneplácito la medida. “Es una buena determinación, porque hace a la seguridad del pasajero. Si bien se trata de un recorrido corto, de aproximadamente 20 kilómetros, transita por una autovía y era necesario aportar más seguridad”, explicó.

A juicio de Mosqueda “es tan rentable el servicio que sin ninguna dudas se pueden poner refuerzos en horarios pico”.

Según las empresas no existe ningún riesgo de llevar pasajeros parados

El gerente de la unidad de negocios Paraná–Santa Fe de la empresa Ersa, propietaria de Fluviales, Roberto Albisu, dijo que la medida que comenzó a aplicar la CNRT surge por cuanto los coches que utilizan las empresas en la prestación del servicio son del tipo de media distancia, no urbanos. “Si usáramos unidades comunes, como los colectivos urbanos, no habría problemas para que viajen pasajeros parados. Pero como usamos esos otros coches, no pueden ir parados. Entonces, nos están empujando a que bajemos la calidad del servicio, y utilicemos coches comunes”, se quejó el empresario.

“Obviamente –afirmó Albisu–, lo primero que hicimos fue aplicar la medida, pero a la vez plantear a las autoridades que se trata de una medida totalmente irracional. Si bien nuestro servicio es interurbano, el costo de la tarifa es del tipo urbano. Pero además, consideramos que no existe ningún tipo de riesgo en el hecho de que viajen pasajeros parados en horarios puntuales, horarios pico.”

Según Albisu, las empresas “están acatando la medida, pero a la vez hemos planteado el problema a los gobiernos de las dos provincias. Esta medida genera dos problemas: hoy por hoy no tenemos autorización para incorporar más unidades al servicio para evitar que viajen pasajeros parados; pero a la vez observamos que la masa crítica se produce en horarios pico, y por lo tanto se nos hace imposible poder transportar a todos sentados”.
Por eso, la decisión que han tomado tanto Etacer como Fluviales es pedir que la decisión de la CNRT quede sin efecto.