La Delegación en , del Instituto Nacional contra la Discriminación, la Xenofobia y el Racismo (), ante la situación de discriminación generada por el Multiespacio El Templo D-Raku de la ciudad de Nogoya al promocionar la fiesta del pasado 16 de noviembre de 2013, con condiciones al ingreso para las mujeres; advierte sobre la naturalización de practicas sociales discriminatorias que estereotipan a cualquier grupo humano por características reales o imaginarias, sean estas del tipo que fueran, sean estas positiva o negativas.

Claramente la empresa propietaria del citado multiespacio, incurrió en prácticas discriminatorias hacia las mujeres denotando una mirada prejuiciosa sobre el aspecto físico, al propiciar el ingreso gratuito a mujeres rubias y cobrar entradas a mujeres morochas, porque esta practica asume un solo modelo de belleza que resulta opresivo, que burla y discrimina a quienes no se ajustan a ese modelo arbitrario, y que contribuye a sostener desigualdades culturales y sociales.

Es necesario recordar una vez mas, que “Discriminar es arbitrariamente impedir, obstruir, restringir o menoscabar el pleno ejercicio de los derechos y garantías de ciertos sectores sociales de la población utilizando como pretexto su , etnia, creencias religiosas o políticas, nacionalidad, situación social o económica, orientación sexual, edades, capacidades o caracteres físicos.”

Por último la delegada Lucy Grimalt manifiesta que “Toda practica discriminatoria es violenta, aun las actitudes que podrían parecer leves, como ciertas generalizaciones estereotipantes con respectos a las mujeres, dado que si no se cambia ese modo de pensar, lo que se logra es quitarle al discriminando su carácter de persona”