El escritor argentino fue distinguido por su obra “Una misma noche”, en la que reflexiona sobre la dictadura y que fue elegida entre 785 manuscritos. El jurado presidido por la escritora española Rosa Montero eligió por mayoría la novela, que fue presentada bajo el título “La repetición” y con el pseudónimo Pickwick. El fallo destaca el estilo “admirablemente contenido” y la “economía expresiva” de Brizuela, quien consigue crear un texto “perturbador e hipnótico que indaga sobre la esencia del mal y la corresponsabilidad de cada uno en la violencia y la injusticia”.

Brizuela, a través de una videoconferencia, desde Buenos Aires, reconoció sentirse “muy feliz” por el premio. “En el momento en que uno se presenta, alguna esperanza hay, y esa creencia la compartí durante todo el tiempo de espera”, confesó el autor, nacido en La Plata, provincia de Buenos Aires, hace 49 años. La de “Una misma noche” era una historia que “tenía que contar,” porque “es la preocupación de mucha gente” en la Argentina. En ella, el autor narra la historia del escritor Leonardo Diego Bazán, quien regresa a la casa de sus padres para cuidar de su madre viuda y es testigo del asalto a la vivienda de sus vecinos por parte de las fuerzas de seguridad. Esto le hace recordar otro asalto similar ocurrido cuando él era un adolescente, cuando allí vivían los Kuperman y la Argentina “estaba sumida en el terror de la Junta Militar”, según un comunicado de Alfaguara.

El protagonista empieza entonces a investigar aquel ataque, que “originó una huella imborrable en la memoria del adolescente”, y empieza a escribir una novela con la intención de “rescatar y exorcizar un pasado que había querido olvidar”, según la sinopsis de la obra, en la que da voz tanto a las víctimas como a los verdugos. “¿Cómo es posible que en 30 años de democracia existiera el mismo método de atropellar a los ciudadanos?”, se preguntó Brizuela cuando decidió contar esta historia. Luego del robo de 2010 empezó a reflexionar acerca de cómo había reaccionado la gente 30 años antes. “Es como si el pasado nos hubiera entrenado para responder de una manera sumisa.”

Narrador, poeta y traductor, Leopoldo Brizuela publicó su primera novela, “Tejiendo ”, a los 18 años y entre otras de sus obras se encuentran “Inglaterra. Una fábula”, ganadora del Premio Clarín de Novela en 1999 y el Premio Municipal de la Ciudad de Buenos Aires, además de “El placer de la cautiva”, “Los que llegamos más lejos” y “Lisboa. Un melograma”. El escritor es también colaborador habitual de los diarios “Clarín” y “La Nación” de Buenos Aires.

El Premio Alfaguara de Novela es uno de los más importantes del mundo hispano y está dotado con 175.000 dólares y una escultura de Martín Chirino. Además de Montero, el jurado estuvo integrado por Montxo Armendáriz, Lluís Morral, Jürgen Dormagen, Antonio Orejudo y Pilar Reyes, esta última con voz pero sin voto.

De los manuscritos recibidos, 307 fueron enviados desde España, 143 de la Argentina, 108 de México y 47 de Colombia, mientras que el resto llegaron desde Estados Unidos, Chile, Ecuador, Perú, Costa Rica, Panamá, Nicaragua, y otros países latinoamericanos. El año pasado, el galardón recayó en el colombiano Juan Gabriel Vásquez, por “El ruido de las cosas al caer”.

Fuente: Pagina 12