El miércoles 2 de agosto, la sala de La Vieja Usina se llenó de rostros jóvenes y no tan jóvenes que con su vestimenta y su forma de andar inspiraban rock. La convocatoria fue realizada por el Ministerio de y Comunicación para el lanzamiento de una propuesta que acompañe a los músicos entrerrianos en este género con festivales, talleres, clínicas y capacitaciones. El acto contó con la presencia de referentes del rock argentino, quienes expresaron su beneplácito ante la concreción de esta propuesta “única en el país”.

El espacio tiene también por objetivo aportar a la construcción de una identidad propia en esta materia y generar herramientas que acompañen la industria de la a nivel provincial. El lanzamiento contó con la presencia del vicegobernador, José Cáceres; el ministro de Cultura y Comunicación, Pedro Báez; y referentes de los inicios del rock argentino como Horacio Caballero, Willy Quiroga, Rinaldo Rafanelli, Bernardo Baraj y Quintino Cinalli.

Horacio Caballero es ingeniero de sonido y grabación, productor discográfico y músico profesional y trabajó en la grabación de importantes shows en vivo con Miguel Mateos y Charly García y en festivales como Quilmes Rock, Pepsi Music y Personal Fest. Al momento de hablar sobre artERock, aseguró que será “un emprendimiento de nivel nacional y tienen que saber valorarlo. Buenos Aires podría tener algo grandísimo en este tema, y sin embargo no lo tiene. Es una oportunidad única, porque esta gestión da para mucho más”, destacó valorando la decisión del gobernador Sergio Urribarri en este sentido. Describió luego las ideas que tiene para aportar al proyecto, señalando que quiere traer equipos última tecnología para el desarrollo de talleres, “no es inalcanzable y es lo que usan las bandas más renombradas a nivel internacional”, sostuvo.

Wilfrido Aníbal Quiroga, más conocido como Willy Quiroga, un bajista, guitarrista y cantante que fuera miembro fundador del grupo Vox Dei; rescató la iniciativa y llamó a los músicos locales a “ser inteligentes y hacer uso de esta herramienta. El gobierno los ayuda, pero ustedes tienen que tocar. Tienen más tecnología y esta propuesta al alcance, algo que nosotros no tuvimos, pueden crear un movimiento. La música no es una cosa de locos, es cultura”, remarcó.

Por su parte, Rinaldo Rafanelli, bajista que integró bandas como Color Humano y Sui Géneris junto a David Lebón y Charly García, recordó como fueron los inicios del rock argentino “que nació entre las piedras. Qué bueno hubiera sido para nosotros contar con un apoyo como el que ustedes tienen ahora, incluso en Buenos Aires no lo tenemos. Estamos felices de poder trasmitir nuestra experiencia en un espacio así. Esto es genial, porque apoyar el rock es generar fuentes de trabajo. Esto estaría bueno que se expandira a otras provincias, empezando por Buenos Aires. Es un tremendo y lúcido esfuerzo, es un emprendimiento posta, es groso”.

A su momento, Bernardo Baraj, saxo tenor vinculado al jazz que es uno de los músicos estables de la mítica Cueva de Pueyrredón en Capital Federal y formó parte de Alma y Vida, la primera banda local con instrumentos de viento que fusionó el jazz con el rock, fue parte de la jornada. Dijo que era “una oportunidad maravillosa”, que les permitirá “conectar con los jóvenes y trasmitirles lo que sabemos y nuestra experiencia. No conozco que exista en otros lugares del país propuestas así impulsadas desde el gobierno y por eso agradezco la invitación que me han hecho”.

Finalmente, dio su parecer Quintino Cinalli, uno de los bateristas y percusionistas más versátiles e inquieto de América Latina, de amplia trayectoria y muy requerido por su aporte personal y sello inconfundible. El músico ga girado y grabado con artistas de la talla de Esperanza Spalding, Pedro Aznar, Rubén Rada, y Mercedes Sosa, entre otros. Al tomar la palabra se reconoció “fan de estos héroes de la música nuestra”, en relación a los invitados con que compartía la mesa, y expresó que “todos los sueños son posibles. Hay que creer en uno y apasionarse con lo que se hace. Venimos a apoyar este espacio brindando nuestro conocimiento y experiencia, algo que solo se consigue transitando”.

El debate sobre la identidad

El vicegobernador manifestó que la presencia de los músicos era “un aliciente” para la propuesta del gobierno provincial. En referencia al espacio constituido, valoró el aporte de Ernesto “Tata” Mockert y señaló que la concreción del mismo fue posible debido a la existencia del Ministerio de Cultura y Comunicación, “que pone en valor nuestra cultura. Esto se da además en un marco donde los entrerrianos estamos debatiendo fuertemente nuestra identidad, revalorizando a alguien como Artigas y este proyecto aporta también a esa reconstrucción”. Remarcó luego que “el Estado interviene con políticas para incluir marcando un objetivo claro. Después de Sergio Urribarri será difícil torcer ese rumbo”.

Báez a su momento, rescató la presencia de los ilustres visitantes, lo cual “es un orgullo, pero también nos compromete aún más”. Después de explayarse sobre los objetivos del proyecto subrayó que su área planteó desde el inicio “una concepción de la cultura como generadora de movimiento económico y puestos de trabajo. En materia de música debemos tener en cuenta el desafío que hoy nos plantea la digitalización, que ha cambiado no solo los modos de producir, sino también de comercializar. Debemos agudizar el ingenio y la creatividad para resolverlo”.

Rescató luego la creación del Centro Experimental de Industrias Culturales, que incluye entre sus principales ejes la cadena productiva de la música, y mediante el cual se realizará el 18 de agosto un foro vinculado a esta industria en la provincia. “Nosotros no venimos a empezar nada, sino a poner un ladrillo más en esta materia. Si estas personalidades que hoy nos acompañan pudieron hacer tanto con tecnología y libertades limitadas, con las oportunidades y el marco que tenemos actualmente tenemos grandes posibilidades. Este es un espacio para adueñarse, bienvenidos a artERock”, resaltó el ministro.