El Tribunal Oral Federal Nº 1 de Rosario condenó a prisión perpetua a cumplirse en cárcel común a los represores Oscar Pascual Guerrieri, Jorge Fariña, Daniel Amelong, Walter Pagano y Eduardo Costanzo por delitos de lesa humanidad cometidos durante la dictadura cívico militar. Presenció la lectura de la sentencia el Secretario de de la Nación, Eduardo Luis Duhalde. El 14 de junio se procederá a la lectura de los fundamentos de las condena.

La sentencia, leída por el presidente del tribunal Otmar Paulucci, señala que los represores fueron encontrados culpables de crímenes de lesa humanidad “en homicidios agravados por alevosía” y también por “persecución, tortura y desapariciones” entre 16 y 24 oportunidades, cometidos en los centros clandestinos de detención conocidos como “Quinta de Funes”, “Escuela Magnasco”, “La Intermedia” y “La Calamita”, y en el que funcionó en la ex Fábrica Militar de Armas Domingo Matheu. La Secretaría de Derechos Humanos, representada durante el juicio por la Dra. Ana María Figueroa, actuó como parte querellante junto a organismos de Derechos Humanos y representantes de las víctimas.

El Secretario Duhalde manifestó su satisfacción por la condena y manifestó que “este es un triunfo de la verdad y la justicia por sobre la impunidad”. En este sentido, agregó que “ha triunfando el estado de derecho en un juicio que se ha destacado por su ejemplaridad, ajustado al debido proceso legal. Los procesados tuvieron todas las garantías para ejercer su defensa y la condena se corresponde con los crímenes de lesa humanidad cometidos y las pruebas aportadas en el juicio”.

Por otra parte, Duhalde destacó el trabajo llevado adelante por los abogados de las querellas que “han cumplido un esforzado papel. El resultado de las condenas a prisión perpetua para los cinco imputados se ajusta a la ferocidad con que actuaron, agravados por alevosía, aplicados a ciudadanos indefensos por parte de aquellos que constituían la jefatura del aparato de inteligencia del segundo cuerpo del ejercito”. También manifestó su satisfacción por la decisión del tribunal de que los mismos cumplan sus condenas en cárcel común.

Miles de personas saludaron con aplausos en las inmediaciones del tribunal la lectura de las condenas, luego de esperar con expectativas el veredicto durante una vigilia que duró más de doce horas frente al edificio judicial.

 

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Fuente: Hoja Informativa de la Dirección de Prensa y Comunicación del Archivo Nacional de la Memoria